Los muchachos aprovechan el tiempo libre para organizar las visitas a las comunidades e identificarse con los niños y la institución que eligen para colaborar.
Un joven persistente y con objetivos claros, así es Yurguen Hernández, quien cuando iba a cumplir 18 años quiso ayudar a los necesitados, en lugar de celebrar su natalicio con fiesta y unos cuantos “fresquillos” .
“Cuando iba a cumplir 17 años pensé en realizar alguna actividad de bien social, por diversas razones no lo logré, pero el 28 de abril pasado cuando celebré los 18 años recogí algunos regalos y con un grupo de amigos fui a una comunidad a entregárselos a los niños”, explicó Hernández.
Agregó que debido al gusto que sintieron él y sus socios al ayudar a los niños, decidieron organizarse y fundar la asociación Jóvenes creando sonrisas (JOCRES), en Puntarenas.
Yurguen señala que pese a que no se considera hábil al trabajar con infantes, la razón de ser de JOCRES es brindar una sonrisa a quienes más la necesitan y que es esa satisfacción de él y sus compañeros la que les motiva a buscar recursos.
En esta meta de financiamiento los jóvenes han tocado puertas en comercios de Puntarenas pero la respuesta ha sido negativa; por eso cada uno de los 80 integrantes de JOCRES adquiere 10 bonos con un valor de ¢1.000 cada uno, los venden y así logran financiar los regalos que dan a los niños.
“Hemos recogido alrededor de ¢2 millones con los bonos, que son sólo para comprar lo que llevamos a las comunidades. El transporte, la gasolina y el hospedaje cada uno de los integrantes vemos cómo los costeamos”, expresó Yurguen.